El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado la captura de Nicolás Maduro y de su esposa en el marco de un ataque ocurrido en distintos puntos de Venezuela. Según declaraciones del mandatario, Maduro fue “capturado y sacado” del país durante la operación, lo que ha generado una fuerte conmoción política tanto a nivel interno como internacional.
Tras conocerse la noticia, se registraron reacciones de celebración entre comunidades de venezolanos en el exterior. En algunas ciudades se reportaron manifestaciones pacíficas y bloqueos simbólicos, con ciudadanos expresando su esperanza de regresar al país. “Ya tengo el pasaje comprado”, señalaron algunos manifestantes, reflejando el impacto inmediato del anuncio.
La reacción internacional no se hizo esperar. Rusia exigió una aclaración “inmediata” sobre el paradero de Nicolás Maduro y se declaró “extremadamente alarmada” por los informes que indican que Estados Unidos lo habría sacado por la fuerza del territorio venezolano. En un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores ruso calificó los hechos como resultado de una agresión estadounidense y demandó explicaciones urgentes.
En Venezuela, el Fiscal General condenó el ataque de Estados Unidos y llamó a la población a “no caer en la guerra enemiga”. Además, el gobierno venezolano solicitó una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU. El canciller Yván Gil afirmó que la petición busca hacer valer el Derecho Internacional frente a lo que calificó como una “agresión criminal” contra la soberanía del país.