En Curicó reside una leyenda viviente: Angélica. Nacida en 1938, ella es el resumen de la mujer fuerte, trabajadora y generosa. Su secreto no está en una pócima mágica, sino en su genética y sentido del humor a prueba de balas.
Angélica no solo se aferra a la vida, ella la abraza y con su salud robusta, ha demostrado que los achaques son solo una sugerencia.
Ahora, esta mujer tiene un nuevo as bajo la manga, un arma secreta que ha revolucionado su rutina de autocuidado: el sistema de telemedicina Salud Digital del Servicio de Salud del Maule.
Antes de la llegada de la tecnología, obtener una consulta era una verdadera peregrinación. Lo anterior, implicaba levantarse al amanecer, depender de un familiar para el traslado y, peor aún, pasar horas en una sala de espera, sabiendo que el viaje de ida y vuelta era un gasto innecesario de energía.
Desde que se instaló la tecnología en su hogar del norponiente curicano, la vida de Angélica cambió parasiempre.
«Este servicio es buenísimo, porque toco el botón y enseguida los tengo aquí»
Ya no hay filas virtuales, ni esperas frustrantes. Con un simple toque, el equipo de salud aparece en su pantalla, listo para atenderla y escucharla.
Aun viviendo al cuidado de su hijo, Jorge, y sintiéndose acompañada y querida, Angélica valora este servicio como una batalla ganada a la soledad. Las llamadas y la atención la hacen sentir arropada y valorada por el personal médico, probando que la tecnología, a veces, es la mejor herramienta para el cariño a distancia.
El sistema Salud Digital no es un simple capricho tecnológico; es una red de apoyo de respuesta rápida.
Sus objetivos son tan nobles como eficientes: Reducción de listas de espera, eficiencia y ser una red inteligente, debido a que funciona como un cerebro digital que conecta hospitales, la red de urgencias, unidades de paciente crítico e imagenología, asegurando que la especialista de la capital pueda ver el caso de Angélica en Curicó con un solo click.
Para Angélica, esta herramienta ha sido crucial para afianzar su autonomía. Ya no necesita un chofer ni un acompañante para ir al médico.
Más allá de la comodidad, ha encontrado una filosofía de salud que comparte con sus médicos: «Es importante que los chequeos sean constantes, porque la idea es que mediante las indicaciones se puede estar bien de salud y no volver adicta a los medicamentos.»
La telemedicina le ha permitido ser una estratega de salud activa, complementada con indicaciones médicas con una rutina de ejercicios y una dieta balanceada. Ella no solo obedece y optimiza su bienestar.
En resumen, la telemedicina le hizo ver que el mundo hoy se mueve a la velocidad del rayo, y que se puede agilizar todo a un solo click.
A sus 87 años, Angélica no solo está al día, sino que está liderando la carga, demostrando que la mejor forma de mantenerse sana y feliz es conectarse con las nuevas tecnologías y abrazando un futuro que llega más rápido de lo que canta un gallo.

