A los 70 años, cuando la mayoría de la gente piensa en un sillón reclinable, una manta y una serie, una pareja de Curicó decidió que su segunda juventud merecía un refresco.
Tras colgar el traje de abogado y ella dejar la docencia, Carlos Vásquez y Soledad Álvarez no solo se jubilaron, sino que además se fugaron en una motorhome para conquistar el sur de Chile. Una inversión que ambos catalogan como “la mejor de su vida”.
Bautizados como “Los Exploradores”, su misión no es solo turística, sino filosófica: «abrir una ventana al mundo» y demostrar que la soledad puede combatirse con la adrenalina de una vida nueva y sobre ruedas. La historia de Carlos y Soledad es tan especial como el giro que le dieron a su vida. Se conocieron en 2007, en un cumpleaños, y su primera cita fue mágica, ya que coincidió con una inusual nevada en Curicó. Un inicio que, dicen, marcó el camino especial que seguirían.
Pocos meses después, sellaron su compromiso con una parcela en Romeral para construir su hogar. Vivieron juntos, trabajaron juntos y soñaron juntos. Pero hoy, su nueva casa tiene ruedas.
Para dirigir sus destinos, la tecnología ha sido una ayuda fundamental.
No tan solo para dirigir la ruta, sino que también la aplicación Chile Travel, les susurra al oído ofertas irresistibles de parques, además de descuentos en restaurantes. Sin esto, “todo sería más complejo”, reconocen. Como amante de la naturaleza, Soledad siempre priorizó los destinos verdes. Por eso, no extrañó que uno de sus primeros grandes desafíos fuera la mágica Isla de Chiloé, un lugar que le relaja y admiración.
En tanto, Carlos, prefiere viajes más «intelectuales», enfocados en devorar cultura e historia. Sus lugares predilectos son las regiónes de Los Ríos y Biobio.
Para conciliar estos dos mundos, Chile Travel funciona como su biblia viajera. Con más de 600 contenidos, esta herramienta digital les permite saltar de los parques nacionales a la ruta de termas o los centros de ski.}
Toda épica moderna merece ser documentada. Fue uno de sus hijos quien los convenció: «Papás, esto no puede quedarse solo en anécdotas, sino que tienen que crear contenido en redes.
Así nació su cuenta de Instagram, aunque, por ahora, se mantiene en Privado. La intención es clara: en algún momento, abrir ese tesoro de fotos y videos para inspirar a todos quienes sueñan con una jubilación que sea más que un hobby. Antes de la vida en motorhome, el plan de Carlos era la inercia: «tirarse en el sofá durante el fin de semana para tratar de desconectar el cerebro y recuperarse para ir a trabajar el lunes.»
Una vida de «trabajar, trabajar y trabajar» que, según él, termina volviendo loca a la gente.
El primer viaje de la pareja fue en 2010 a la Araucanía, específicamente a Villarrica y Pucón, una especie de «bautismo viajero». Pero la travesía actual es diferente. Su filosofía es la «cada día es diferente al otro,» y su objetivo no es presumir, sino “conectar con cada destino y descubrirlo con calma”.
Con esa lógica, pasaron tres meses acampados en Bahía Inglesa, disfrutando del desierto y la calma. También han recorrido La Serena, Viña y el litoral central. En cada lugar buscan “vivir dentro de él”: comprender sus costumbres y charlar con su gente, aunque confiesan que siempre queda la deliciosa sensación de que hay mucho más por descubrir.
Soledad,, sostiene que su objetivo es contagiar “seguridad, confianza, alegría y positivismo». Quieren que la gente vea su viaje y se dé cuenta de que siempre se puede llegar a la tercera edad
siendo feliz y con ilusiones.
«Queremos que vean que si nosotros podemos, ellos también pueden,” aseguran «Los Exploradores», invitándonos a todos a soltar el control remoto, apagar el miedo y encender el motor de nuestra próxima gran aventura.

