HIDRATACIÓN

Consumir agua diariamente y en cantidades adecuadas, no solamente tiene la función de hidratar nuestro cuerpo, sino que además tiene muchas funciones relevantes en el organismo del ser humano, como por ejemplo mantener nuestras células nutridas y oxigenadas, ayudar en la eliminación de desechos, proteger nuestros órganos vitales, mantener la temperatura corporal, permitir un óptimo funcionamiento de nuestros sentidos, ayudarnos a pensar con claridad, lubricar nuestras articulaciones y un sinfín de funciones muy importantes para los seres humanos.

Habitualmente nos han enseñado que debemos ingerir un promedio de 2 litros de agua diariamente, sin embargo, esto puede variar de persona a persona, según su edad, sexo, nivel de actividad física, clima, y muchos otros factores. Por ello, es que la mejor forma de conocer nuestro estado de hidratación es través de la coloración de nuestra orina, mientras más clara sea, mejor hidratados estamos, y la coloración amarilla intensa nos indica que nos falta consumir más agua, tal y como podemos visualizar en la imagen.

 No solamente consideraremos en la hidratación el agua pura, sino también agua saborizada libre de azúcares,  agua contenida en preparaciones como caldos y papillas, aquella contenida en frutas y verduras e infusiones de hierbas.

Si sientes que a pesar de múltiples intentos, aún te es muy complejo poder alcanzar tus requerimientos hídricos, puedes intentar alguno de los siguientes consejos:

  1. Mantén siempre en tu lugar de trabajo o estudio una botella con agua.
  2. Endulza el agua de forma natural, incorporando cáscaras de naranja y/o limón, hojas de menta, canela o frutos rojos.
  3. Consume más fruta y verduras diariamente.
  4. Si consumes mucho té o café durante el día, reemplaza algunas tazas por infusiones de hierbas.
  5. Incluye un vaso de agua en cada tiempo de comida.

¡No olvides hidratarte!

Nutricionista Josefa Jiménez Poblete